BAUDELAIRE Y SU ÉPOCA
El autor
Charles Pierre Baudelaire es considerado el padre, o gran profeta, de la poesÃa moderna, y cima del simbolismo francés del siglo XIX; es uno de los denominados “poetas malditos”, debido a su vida bohemia. Nació en ParÃs en 1821, en el seno de una familia acomodada. Su padre tenÃa sesenta años cuando él nació, y murió cuando Charles contaba tan solo seis años; su madre volvió a casarse pronto, con un estricto militar con el que Baudelaire nunca mantuvo una buena relación, lo cual ha servido a algunos biógrafos para explicar el difÃcil y atormentado carácter del autor. Fue expulsado del colegio debido a su carácter rebelde, inició sin interés los estudios de Derecho y desechó la carrera diplomática para dedicarse a la literatura. Frecuentó grupos literarios y los bajos fondos parisinos, como el Barrio Latino, en uno de cuyos prostÃbulos conoció a Sarah, una prostituta judÃa, calva, apodada La louchette (la bizca), y a la que el autor cita en Las flores del mal; conoció a importantes escritores, como Gérard de Nerval, Balzac…, y pronto se aficionó a la bohemia y las drogas. Baudelaire rechazaba radicalmente la vulgaridad, lo que le llevó a adoptar actitudes e indumentarias extravagantes: se consideraba un dandy, por completo alejado del materialismo burgués. Una de sus amantes fue la mulata Jeanne Duval, con la que dilapidó buena parte de la herencia de su padre y con la que mantuvo una tormentosa relación durante toda su vida. Debido a esta vida desordenada, contrajo la sÃfilis, una enfermedad que le causarÃa la
muerte años después.
Su familia intentó en vano alejarlo de aquel mundo de perdición; para ello lo envió a Burdeos, pero Baudelaire volvió a Paris y reanudó su vida libertina con Duval, que se convertirÃa en la musa de sus mejores poemas. Se hizo crÃtico de arte (elogió a Delacroix), traductor de Poe y más tarde crÃtico musical (elogia a Wagner). Abatido por la enfermedad, por su afición al hachÃs, las deudas y la incomprensión de su madre, intentó suicidarse en 1845. En 1848 participó en el alzamiento revolucionario. En 1857 publicarÃa Las flores del mal, cuyos versos fueron considerados contrarios a las buenas costumbres y una ofensa a la moral pública; el autor fue obligado a pagar una multa y a suprimir seis poemas, aunque años más tarde la obra serÃa reeditada con los poemas suprimidos y treinta poemas añadidos.
La sÃfilis le provocó una parálisis en 1865; un año más tarde, la afasia y la hemiplejÃa le causaron su incomunicación. Falleció en ParÃs, en 1867; tal era su fama de poeta maldito que las religiosas que lo atendieron llevaron incluso a un exorcista para purificar la habitación donde estuvo ingresado.
Su contexto
En la segunda mitad del XIX, y paralelamente a la observación de la realidad que iniciara el Realismo, la poesÃa emprendió nuevos caminos basados en la exploración de la propia interioridad y la búsqueda de la belleza a través de la palabra. Las primeras manifestaciones de la nueva poesÃa son las obras de Edgar Allan Poe y de Charles Baudelaire, quien tradujo al francés los textos de Poe. Para ambos, la poesÃa tiene como objetivo la belleza absoluta; pero dicha belleza es un misterio, algo inalcanzable para el hombre, por lo que los poemas nos transmitirán su significado mediante sÃmbolos.
Durante esta época, en Francia surgen dos movimientos poéticos de gran importancia: el Parnasianismo y el Simbolismo. El Parnasianismo fue una corriente que reunió a poetas de tendencias diversas bajo el magisterio de Théophile Gautier; pretendÃan despertar el deseo de lo puramente estético y decorativo (el “arte por el arte”), mediante la presentación de temas predominantemente mitológicos, la perfección formal y el uso de un lenguaje culto y expresivo lleno de ritmo. Su principal representante serÃa Leconte de Lisle.
En cambio, el Simbolismo busca la expresión de los sentimientos y la plasmación del mundo interior del poeta. El sÃmbolo y la sinestesia se convierten en los recursos más destacados de un arte subjetivo que persigue sobre todo la musicalidad, el ritmo y el poder de evocación de la palabra. Los principales poetas
simbolistas son los llamados “poetas malditos”: Verlaine, Rimbaud y Mallarmé. La influencia del Simbolismo en la literatura y el arte posteriores será de enorme importancia. Baudelaire es el poeta de mayor impacto en el Simbolismo francés; el poeta se convertirÃa asimismo en precursor de otro movimiento, el Decadentismo de fin de siglo, cuyos temas predilectos serán la sexualidad y el erotismo. Los decadentistas rechazan la sociedad burguesa y adoptan una actitud de superioridad que les lleva a transgredir la moral y a complacerse en lo morboso y perverso. Se trata en realidad de una actitud estética, que acompañan con costumbres e indumentarias particulares (el dandismo).
En la crÃtica hay unanimidad en cuanto a la opinión de que la poesÃa moderna (no solo en Francia, sino en todo el ámbito de la cultura de occidente) empieza con Las flores del mal de Baudelaire, publicado en 1857; en estas páginas (no muchas) se contiene el núcleo de todo lo que será la poesÃa hasta la actualidad.
Además de en Francia, la nueva poesÃa se extiende por otros paÃses, tanto en Europa como en América. En Inglaterra se impone el Prerrafaelismo, iniciado por John Ruskin. En Portugal surge la “Generación de Coimbra”, encabezada por Antero de Quental. En Hispanoamérica nace el Modernismo, iniciado por José Martà y Rubén DarÃo, que tendrÃa enorme influencia en la literatura española. Y en Estados Unidos aparece la figura fundamental de Walt Whitman, autor del poemario Hojas de hierba.
El autor
Charles Pierre Baudelaire es considerado el padre, o gran profeta, de la poesÃa moderna, y cima del simbolismo francés del siglo XIX; es uno de los denominados “poetas malditos”, debido a su vida bohemia. Nació en ParÃs en 1821, en el seno de una familia acomodada. Su padre tenÃa sesenta años cuando él nació, y murió cuando Charles contaba tan solo seis años; su madre volvió a casarse pronto, con un estricto militar con el que Baudelaire nunca mantuvo una buena relación, lo cual ha servido a algunos biógrafos para explicar el difÃcil y atormentado carácter del autor. Fue expulsado del colegio debido a su carácter rebelde, inició sin interés los estudios de Derecho y desechó la carrera diplomática para dedicarse a la literatura. Frecuentó grupos literarios y los bajos fondos parisinos, como el Barrio Latino, en uno de cuyos prostÃbulos conoció a Sarah, una prostituta judÃa, calva, apodada La louchette (la bizca), y a la que el autor cita en Las flores del mal; conoció a importantes escritores, como Gérard de Nerval, Balzac…, y pronto se aficionó a la bohemia y las drogas. Baudelaire rechazaba radicalmente la vulgaridad, lo que le llevó a adoptar actitudes e indumentarias extravagantes: se consideraba un dandy, por completo alejado del materialismo burgués. Una de sus amantes fue la mulata Jeanne Duval, con la que dilapidó buena parte de la herencia de su padre y con la que mantuvo una tormentosa relación durante toda su vida. Debido a esta vida desordenada, contrajo la sÃfilis, una enfermedad que le causarÃa la
Su familia intentó en vano alejarlo de aquel mundo de perdición; para ello lo envió a Burdeos, pero Baudelaire volvió a Paris y reanudó su vida libertina con Duval, que se convertirÃa en la musa de sus mejores poemas. Se hizo crÃtico de arte (elogió a Delacroix), traductor de Poe y más tarde crÃtico musical (elogia a Wagner). Abatido por la enfermedad, por su afición al hachÃs, las deudas y la incomprensión de su madre, intentó suicidarse en 1845. En 1848 participó en el alzamiento revolucionario. En 1857 publicarÃa Las flores del mal, cuyos versos fueron considerados contrarios a las buenas costumbres y una ofensa a la moral pública; el autor fue obligado a pagar una multa y a suprimir seis poemas, aunque años más tarde la obra serÃa reeditada con los poemas suprimidos y treinta poemas añadidos.
La sÃfilis le provocó una parálisis en 1865; un año más tarde, la afasia y la hemiplejÃa le causaron su incomunicación. Falleció en ParÃs, en 1867; tal era su fama de poeta maldito que las religiosas que lo atendieron llevaron incluso a un exorcista para purificar la habitación donde estuvo ingresado.
Su contexto
En la segunda mitad del XIX, y paralelamente a la observación de la realidad que iniciara el Realismo, la poesÃa emprendió nuevos caminos basados en la exploración de la propia interioridad y la búsqueda de la belleza a través de la palabra. Las primeras manifestaciones de la nueva poesÃa son las obras de Edgar Allan Poe y de Charles Baudelaire, quien tradujo al francés los textos de Poe. Para ambos, la poesÃa tiene como objetivo la belleza absoluta; pero dicha belleza es un misterio, algo inalcanzable para el hombre, por lo que los poemas nos transmitirán su significado mediante sÃmbolos.
Durante esta época, en Francia surgen dos movimientos poéticos de gran importancia: el Parnasianismo y el Simbolismo. El Parnasianismo fue una corriente que reunió a poetas de tendencias diversas bajo el magisterio de Théophile Gautier; pretendÃan despertar el deseo de lo puramente estético y decorativo (el “arte por el arte”), mediante la presentación de temas predominantemente mitológicos, la perfección formal y el uso de un lenguaje culto y expresivo lleno de ritmo. Su principal representante serÃa Leconte de Lisle.
En cambio, el Simbolismo busca la expresión de los sentimientos y la plasmación del mundo interior del poeta. El sÃmbolo y la sinestesia se convierten en los recursos más destacados de un arte subjetivo que persigue sobre todo la musicalidad, el ritmo y el poder de evocación de la palabra. Los principales poetas
En la crÃtica hay unanimidad en cuanto a la opinión de que la poesÃa moderna (no solo en Francia, sino en todo el ámbito de la cultura de occidente) empieza con Las flores del mal de Baudelaire, publicado en 1857; en estas páginas (no muchas) se contiene el núcleo de todo lo que será la poesÃa hasta la actualidad.
Además de en Francia, la nueva poesÃa se extiende por otros paÃses, tanto en Europa como en América. En Inglaterra se impone el Prerrafaelismo, iniciado por John Ruskin. En Portugal surge la “Generación de Coimbra”, encabezada por Antero de Quental. En Hispanoamérica nace el Modernismo, iniciado por José Martà y Rubén DarÃo, que tendrÃa enorme influencia en la literatura española. Y en Estados Unidos aparece la figura fundamental de Walt Whitman, autor del poemario Hojas de hierba.
Lo mas grande fue el conde de leautremont isidore ducase y los cantos de maldoror...
ResponderEliminarNo viene lo que busco pero es muy buena información
ResponderEliminarTalvez no venga lo que busco pero si es interesante que otra cosa me pueden desir
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